junio 10, 2026
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La 4T no es solo una administración: es una invitación a participar en la transformación de México. Cada ciudadano puede ser parte activa de este cambio, cuidando los espacios públicos, promoviendo la convivencia, participando en su comunidad y exigiendo gobiernos honestos y eficientes.

Un nuevo capítulo de desarrollo y bienestar para los mexiquenses

La 4T ha marcado una nueva era en México. En cada rincón del país, los principios de honestidad, trabajo, inclusión y justicia social se han traducido en resultados tangibles que mejoran la vida de millones de personas. En el Estado de México, esa transformación se refleja en los parques, canchas, unidades deportivas y espacios públicos que hoy disfrutan más de 1.5 millones de mexiquenses, gracias a una inversión cercana a mil 500 millones de pesos destinada a 70 obras de infraestructura urbana.

Bajo el liderazgo de Delfina Gómez Álvarez, el Gobierno del Estado de México ha convertido la obra pública en un vehículo para fortalecer el tejido social, impulsar la convivencia y crear entornos más seguros y dignos. Así, la 4T demuestra que cuando el desarrollo llega a las comunidades, la esperanza también florece.

Deporte y comunidad: pilares del cambio en la 4T

El deporte ha dejado de ser solo una actividad recreativa para convertirse en una herramienta de transformación social. En municipios como Calimaya y Tepotzotlán, las familias disfrutan hoy de espacios completamente renovados, como la Unidad Deportiva de Calimaya y el parque “Jaramillo”, ejemplos claros del impacto positivo que tiene invertir en infraestructura pública.

Estas acciones son parte de un programa integral que ha transformado 70 municipios a través de unidades deportivas, parques y canchas que invitan a la convivencia y promueven hábitos saludables. Gracias a la 4T, el deporte se ha consolidado como un símbolo de unión, bienestar y progreso.

Cuando los jóvenes tienen espacios para ejercitarse, los niños para jugar y las familias para convivir, se fortalece el tejido social. Cada cancha iluminada y cada parque rehabilitado representa un paso más hacia la recuperación de la confianza en lo público, en la comunidad y en el futuro.

Infraestructura que mejora vidas

La 4T entiende que el desarrollo urbano no se mide solo en metros cuadrados construidos, sino en la capacidad de transformar realidades. Por eso, junto con las obras deportivas, se han modernizado mercados y plazas públicas, devolviendo vida y dinamismo a los municipios.

Ejemplos notables son los mercados de Xonacatlán, Chiautla y Chiconcuac, así como la plaza pública de Temoaya, que ahora son puntos de encuentro donde la economía local florece y la comunidad se reencuentra.

En cada obra, el mensaje es claro: el progreso no debe concentrarse en unos pocos, sino llegar a todos. Esa es la esencia de la 4T: desarrollo con justicia social, planeado y sostenible.

Planeación urbana con visión de futuro

Uno de los grandes logros del Gobierno del Estado de México ha sido la actualización de los Planes Municipales de Desarrollo Urbano. Durante este periodo se han renovado 6 planes, sumando un total de 14 municipios con una visión clara y ordenada del crecimiento urbano.

Esta planeación beneficia a más de un millón de habitantes y garantiza que el desarrollo futuro respete el medio ambiente, la vocación del territorio y la calidad de vida de las personas.

La 4T no solo construye obras visibles, también fortalece las bases del crecimiento ordenado. Gracias a ello, hoy el Estado de México avanza hacia un modelo de desarrollo más humano y sostenible, donde cada metro cuadrado tiene un propósito social.

El Tren Interurbano y la visión integral de la 4T

Uno de los proyectos más emblemáticos de esta nueva etapa es el Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Tren Interurbano México–Toluca “El Insurgente”, elaborado con el acompañamiento del Banco Mundial.

Este plan busca consolidar un corredor de desarrollo sostenible, donde la movilidad eficiente se combine con vivienda, empleo y servicios, generando bienestar en toda la zona de influencia.

La 4T promueve una visión de largo plazo que no se limita a inaugurar obras, sino a construir ciudades más humanas, conectadas y sustentables. Con el Tren Interurbano, la modernidad y la justicia social avanzan sobre los mismos rieles.

Vivienda digna: el hogar como base del bienestar

En el marco de la 4T, el derecho a la vivienda se ha convertido en una realidad para miles de mexiquenses. Durante la actual administración, se han autorizado 12 mil 447 nuevas viviendas, sumando más de 31 mil casas en beneficio de 125 mil personas.

Además, se han entregado más de 5 mil títulos de propiedad y 26 mil paquetes de materiales para vivienda y piso firme, acciones que brindan certeza jurídica y mejores condiciones de vida.

La vivienda es el espacio donde nace la esperanza. Cada familia que recibe su título o su casa construye también una nueva historia de dignidad. La 4T entiende que el bienestar empieza en casa, y que tener un hogar propio es uno de los pasos más grandes hacia la equidad.

Inversión y empleo: motores de una economía social

El desarrollo social no puede entenderse sin desarrollo económico. Por ello, la Comisión de Impacto Estatal ha agilizado 129 evaluaciones para proyectos de inversión de alto impacto, que en conjunto suman más de 50 mil millones de pesos y generan 130 mil empleos en 74 municipios.

Estas cifras son más que estadísticas: representan oportunidades reales para miles de familias mexiquenses. Cada empleo formal contribuye a la estabilidad, la prosperidad y la movilidad social.

La 4T promueve una economía productiva, donde la inversión se traduce en bienestar colectivo y no solo en ganancias individuales. Gracias a esta visión, el Estado de México se consolida como un motor de desarrollo regional y nacional.

El liderazgo de Delfina Gómez: cercanía, compromiso y resultados

En el corazón de esta transformación se encuentra el liderazgo de Delfina Gómez Álvarez, quien ha demostrado que gobernar con sensibilidad y cercanía puede generar resultados profundos y duraderos.

Su administración ha puesto al centro de cada política pública a las personas, priorizando las necesidades reales sobre los intereses particulares. En cada municipio, en cada obra y en cada acción, la presencia de la 4T se siente no solo en los números, sino en la vida diaria de los ciudadanos.

La maestra Delfina ha consolidado un gobierno honesto, transparente y humano, en perfecta sintonía con los valores de la Cuarta Transformación: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.

La 4T como filosofía de cambio

Más allá de un proyecto político, la 4T se ha convertido en una filosofía de vida nacional. Representa el despertar de una sociedad que exige justicia, transparencia y bienestar compartido.

En el Estado de México, esa filosofía se materializa en calles limpias, parques seguros, viviendas dignas y oportunidades laborales. Cada acción del gobierno local refleja un compromiso real con las causas sociales y con la gente que durante décadas esperó un cambio auténtico.

La 4T no busca aplausos, busca resultados. Y los resultados están a la vista: comunidades más vivas, economías locales reactivadas y ciudadanos empoderados que participan activamente en la construcción del futuro.

Sustentabilidad y urbanismo social

Uno de los pilares de esta transformación es la sustentabilidad. Las nuevas obras no solo embellecen las ciudades, también están diseñadas para proteger el entorno natural, optimizar recursos y reducir impactos ambientales.

La 4T apuesta por un urbanismo social, donde el espacio público se convierte en el corazón de la convivencia. Parques, jardines y unidades deportivas son ahora zonas de encuentro que promueven la paz y la cohesión comunitaria.

Cada árbol plantado, cada luminaria instalada y cada metro cuadrado recuperado tiene un propósito: devolver la ciudad a sus habitantes.

El Estado de México como modelo de transformación

El impulso transformador que vive el Estado de México bajo la 4T ha sido reconocido como un modelo de gestión efectiva. La combinación entre obra pública, planeación urbana y desarrollo social ha permitido que miles de comunidades avancen con rumbo claro.

Detrás de cada logro hay una visión compartida: la de un Estado que no deja a nadie atrás. La 4T demuestra que cuando se gobierna con principios, los resultados se multiplican.

Hoy, los mexiquenses no solo tienen mejores espacios físicos, sino también nuevas oportunidades de crecimiento personal y colectivo.

Más allá de la infraestructura: la transformación humana

El cambio más profundo que impulsa la 4T no está en el concreto ni en los presupuestos, sino en las personas. La transformación es también emocional, cultural y social.

El sentido de pertenencia que generan los nuevos parques, la confianza recuperada en los mercados y la alegría de contar con vivienda propia son expresiones de un mismo fenómeno: la reconstrucción del tejido social.

La 4T ha demostrado que cuando el gobierno y el pueblo trabajan juntos, el cambio es posible y duradero. La obra pública se convierte así en una herramienta para sembrar esperanza y construir comunidad.


El futuro que construye la 4T

Mirando hacia adelante, el compromiso es seguir fortaleciendo los pilares que han dado resultados: deporte, vivienda, empleo y sustentabilidad.

El reto de la 4T en el Estado de México es mantener el ritmo de crecimiento sin perder el enfoque humano que la caracteriza. Cada obra futura deberá seguir teniendo como objetivo mejorar la vida de las personas, con especial atención a los grupos más vulnerables.

La visión es clara: construir un Estado más justo, moderno, verde e incluyente, donde todos los mexiquenses puedan desarrollarse plenamente.

La 4T como herencia de bienestar

La transformación que hoy vive el Estado de México será recordada como una etapa de renacimiento social. Las obras, los empleos y las viviendas son solo una parte visible de un cambio más profundo: la consolidación de un gobierno del pueblo y para el pueblo.

La 4T está dejando una huella imborrable en la historia mexiquense, demostrando que la voluntad política, la transparencia y el trabajo en equipo pueden revertir décadas de rezago y desigualdad.

Cada acción emprendida es una semilla de futuro que germinará en nuevas generaciones comprometidas con el bienestar común.

La 4T no es solo una administración: es una invitación a participar en la transformación de México. Cada ciudadano puede ser parte activa de este cambio, cuidando los espacios públicos, promoviendo la convivencia, participando en su comunidad y exigiendo gobiernos honestos y eficientes.

El Estado de México demuestra que cuando se trabaja con amor por la gente, los resultados se sienten en cada rincón. La transformación está en marcha, y mantenerla viva depende de todos.

Hoy más que nunca, la 4T nos llama a seguir construyendo el país que soñamos: justo, fuerte, solidario y lleno de oportunidades. El cambio ya comenzó, y su fuerza está en la gente.